Fanta y OLA Media desarrollaron una campaña de gamificación dentro de los vehículos de rideshare en la Ciudad de México que convirtió las pantallas interactivas de la plataforma en un portal de videojuegos de marca. La activación, denominada Fanta Game Center, habilitó dos minijuegos de estética 8 bits —Fanta Race y Fantastic Adventure— accesibles desde las pantallas de OLA, con el teléfono del pasajero funcionando como control remoto al escanear un código QR.
La campaña se ejecutó en dos etapas. La primera funcionó como fase de evaluación y optimización, con un video de alto impacto que superó las 480 mil impresiones y una tasa de visualización completa superior al 97%. En la segunda etapa se incorporaron incentivos como créditos de Uber, descuentos en productos de Coca-Cola y un Nintendo Switch 2 para la mejor puntuación, lo que impulsó la tasa de escaneo del portal de 37% al cierre de la primera fase a más del 55% al cierre de la segunda, con una tasa estable de registros completados del 75%. El tiempo promedio de interacción por usuario superó los cuatro minutos. La campaña también incluyó la entrega de más de cuatro mil muestras de producto en tres ciudades del país.
Los datos de la campaña mostraron que los picos de interacción ocurrieron en tardes, noches y fines de semana, con mayor concentración en zonas de alto tránsito urbano. La generación millennial fue el segmento con mayor nivel de interacción, impulsada por la conexión emocional con la estética de los videojuegos clásicos. El perfil de audiencia coincide con el contexto del mercado: 77% de los mexicanos con celular lo utilizan para jugar, y 72% de los jóvenes de la generación Z en América Latina considera los videojuegos como su forma favorita de entretenimiento.
Para David Lamadrid, COO de OLA Media, el entorno del rideshare genera condiciones de atención distintas a las del celular en la calle, donde las distracciones compiten con el contenido. El caso Fanta Game Center posiciona a OLA Media como un canal de publicidad interactiva dentro de la movilidad urbana, en un segmento donde la integración entre pantalla del vehículo y dispositivo del pasajero abre posibilidades para formatos que van más allá de la exposición pasiva.








































