El show de medio tiempo del Super Bowl, protagonizado por Bad Bunny, registró una audiencia estimada de más de 135 millones de espectadores, de acuerdo con cifras preliminares difundidas por CBS News tras la transmisión del evento. El dato coloca a la presentación como uno de los contenidos más vistos en la historia de la televisión en Estados Unidos y confirma el peso del espectáculo musical dentro del principal evento deportivo del país.
La cifra supera el récord previo de audiencia del Super Bowl, establecido en 133.5 millones de espectadores, y consolida al show de medio tiempo como un espacio central para la concentración masiva de audiencia. La transmisión se mantuvo como el punto de mayor alcance de la jornada, por encima del partido y de otros contenidos asociados a la cobertura digital y televisiva.
En paralelo a la transmisión oficial, se desarrollaron alternativas de consumo en plataformas digitales. Entre ellas, el All-American Halftime Show, organizado por Turning Point USA y transmitido en YouTube, alcanzó 6.1 millones de espectadores concurrentes, según datos reportados por la propia organización. La diferencia entre ambas audiencias refleja la escala del alcance del Super Bowl frente a propuestas distribuidas exclusivamente en entornos digitales.
La comparación entre ambos números evidencia la concentración de audiencia que mantiene la televisión abierta durante el Super Bowl, así como la fragmentación del consumo en plataformas paralelas. Para la industria de medios y publicidad, estas métricas funcionan como referencia para evaluar el impacto de contenidos en eventos de alta exposición y para anticipar decisiones relacionadas con inversión, programación y distribución multiplataforma.



































